Un destello de color que transforma el espacio. Esta lámpara de mesa, elaborada en barro vidriado, destaca por su forma inspirada en la corcholata: una silueta lúdica que se eleva con carácter y frescura.
El acabado turquesa, brillante y profundo, captura la luz y la refleja suavemente, creando una atmósfera vibrante pero acogedora. Es una pieza que equilibra lo artesanal con un gesto contemporáneo, aportando un acento inesperado y lleno de personalidad.
Cada lámpara es única, con variaciones en el vidriado que celebran el proceso y la mano que la crea.
Ideal para espacios que buscan color, brillo y un toque distintivo en cada rincón.