Piña de barro vidriado trabajada con técnica de pellizco y decorada con salpicaduras de color que aportan movimiento y espontaneidad a la superficie. El acabado vidriado resalta la textura artesanal y da profundidad a los tonos, haciendo de cada pieza un objeto único.
De formato grande y gran presencia decorativa, esta piña aporta color y carácter a mesas, repisas o consolas, integrándose con naturalidad en espacios donde la artesanía mexicana se vuelve protagonista.