En México, el Día de Muertos es una celebración de la vida, del recuerdo y de los vínculos que permanecen más allá del tiempo. Una tradición que nos invita a honrar a quienes han partido y a reconocer que su legado continúa presente en aquello que nos dejaron.
Para Huakal, la artesanía es también una forma de memoria. Cada pieza resguarda un territorio, un conocimiento y la historia de las manos que la crearon. Los oficios trascienden generaciones y mantienen vivas las raíces de nuestra cultura.
Este año, en colaboración con el arquitecto Adán Cárabes, presentamos Un camino a la memoria, un altar contemporáneo dedicado a los creadores artesanos que han trascendido.
La instalación parte del petate, un elemento que desde tiempos prehispánicos ha acompañado distintos momentos de la existencia. Sus fibras construyen simbólicamente un camino entre la vida y la muerte, que conduce hacia un corazón de hojalata creado por Aída, símbolo de gratitud, recuerdo y permanencia.

A lo largo del recorrido, los candelabros, las piezas de barro y los textiles adquieren nuevos significados, evocando la luz, la tierra y los conocimientos transmitidos entre generaciones.
El petate acompaña el tránsito; el corazón permanece.
Una invitación a recordar que detrás de cada pieza existe una historia y que, mientras el oficio continúe, la memoria de sus creadores seguirá viva.
Te invitamos a descubrir este homenaje en Casa Huakal, donde la tradición y el diseño contemporáneo se encuentran para celebrar nuestras raíces.