Una pieza que se posa con fuerza y naturalidad. La banca Coyote, tejida en chuspata, evoca una presencia serena y firme, donde la materia se convierte en estructura y lenguaje.
Su tejido artesanal construye un ritmo visual que aporta textura y profundidad, mientras su forma limpia permite que dialogue con distintos espacios sin perder carácter. La chuspata, cálida y viva, envuelve la pieza en una sensación cercana y auténtica.
Es una banca que sostiene, pero también acompaña.
Cada pieza es única, con variaciones que celebran el gesto manual y el paso del tiempo.
Ideal para espacios que buscan equilibrio, identidad y una belleza que nace de lo esencial.